Preguntas más frequentes
ANOREXIA
¿Cuáles son las causas de la anorexia?
No existe una única causa sino un conjunto de variables que se combinan: presión social para ser delgada, baja autoestima, perfeccionismo extremo y causas familiares.
¿Cuánto dura el tratamiento de la anorexia? ¿De qué factores depende su duración?
Lo esperable es que a los 6 meses de tratamiento el síntoma comience a ceder. De todos modos la curación depende absolutamente de la rapidez en el inicio del tratamiento y de la edad en que comienzan este. Nuestra experiencia es que el porcentaje de recuperación en tratamiento, entre los 10 y los 14 años de edad en pacientes con anorexia, es de alrededor del 90 por ciento. De los 14 a los 18 años de edad es de alrededor del 80 por ciento. De 18 a 27 años es de alrededor de 75 por ciento y de 27 años en adelante es menor al 50 por ciento.
¿A qué signos debo presta atención como padre/madre?
Para diagnosticar esta enfermedad hay que estar atentos a algunos observables: disminución de más del 15 por ciento del peso corporal en un corto período de tiempo respecto de la edad y talla correspondiente, amenorrea (total o ausencia mínima de tres ciclos menstruales), distorsión de la imagen corporal (se ve y se siente gorda), piel seca y fría con vello en brazos, cara y espalda. Las frases típicas de un chico con anorexia son: “quiero engordar pero no puedo”, “me hice vegetariana”, “como y me cae pesado”, “necesito un laxante porque estoy constipada”, “la ropa me queda grande”.
¿Cómo distinguir esta enfermedad de un normal descenso de peso?
En la anorexia, el descenso de peso es mucho en un corto período de tiempo. De todos modos para diagnosticar un trastorno de la alimentación no basta con que un joven baje de peso y haga dieta. Estos datos deben ir acompañados por una serie de factores que suelen estar presentes en la enfermedad. Algunos, entre otros, son: depresión, máxima preocupación en torno a la comida, la autoestima pasa por la balanza, extremada rigidez en su rutina de ejercicios, estrictas reglas de alimentación, lento desarrollo físico y social, aislamiento de la familia, agresión o irritabilidad, pérdida de interés por las cosas, perfeccionismo.
¿Es cierto que sólo un tratamiento intensivo y extremo –como períodos de internación– puede curar la anorexia?
No necesariamente, pero el trabajo con un equipo interdisciplinario es fundamental (médicos, psicólogos, nutricionistas). Este abordaje permite tener diferentes modalidades, según cada caso y siempre de manera ambulatoria, para que la persona puede continuar con sus actividades cotidianas. La internación se aplica en casos extremos donde lo que se pone en juego es la vida del paciente.
¿Existe una edad mínima para padecer esta enfermedad?
En los últimos tiempos la edad de comienzo de la anorexia ha bajado notablemente. Actualmente se estima entre los 10 a 11 años, momento de comienzo de la adolescencia, de los cambios en el cuerpo y del acceso a la sexualidad.
¿Cuáles son los principales riesgos de la anorexia?
A nivel físico las consecuencias se agravan a medida que pasa el tiempo y la enfermedad sigue instalada: fallas en el funcionamiento cardíaco, fallas del riñón, depresión, hipotensión, problemas digestivos, disbalance electrolítico, amenorrea, anemia, problemas de calcificación en los huesos, entre otros.
Las consecuencias psicológicos, no son menos graves ya que la retracción, el temor a encarar la vida, el aislamiento se van afianzando y aislando a la persona de los amigos, de la familia, de la vida.
¿Puede padecer esta enfermedad un varón?
Aunque en menor medida, hay casos de varones con anorexia. El 90 por ciento de los pacientes son mujeres. Sólo el 10 por ciento restantes son hombres, aunque esta última cifra se está incrementando en los últimos tiempos.
¿Es posible curarla en un cien por ciento?
Sí. Pero hay que tener en cuenta que cuanto antes se comience un tratamiento las posibilidades de curación aumentan notablemente.
¿De qué forma puede ayudar la familia en el proceso de curación de la anorexia?
Una detección precoz del problema es fundamental para la curación y la rápida consulta a un equipo de profesionales. Es aquí donde necesitamos a los padres y a la familia. Cuando se enferman, los adolescentes se vuelven cada vez más rígidos en sus actitudes y se vuelve más difícil convencerlos de empezar un tratamiento. Es muy normal que padres, familiares o amigos se sientan culpables o responsables, pero recordemos que nadie elige tener un trastorno. Ninguna persona o acto ha sido causante de esto y por el contrario los que estamos cerca podemos colaborar mucho en el proceso de comenzar un tratamiento y en la recuperación del mismo.
Contacto:
Línea de Prevención, Orientación
e Información Gratuita
4815-9015
Dirección:
Callao 1817, Planta Baja
Capital Federal
E-mail: info@bace.com.ar